Un informe del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) proyecta que el desarrollo de Vaca Muerta impulsará una transformación económica sin precedentes. Entre 2025 y 2040 se requerirán hasta 130.000 kilómetros de ductos, una red equivalente a tres vueltas completas a la Tierra, junto con 240.000 empleos directos e indirectos.
El crecimiento traerá consigo millones de viajes de camiones, hasta 4,3 millones de toneladas de acero, más de 2 millones de m³ de hormigón y un consumo acumulado cercano a los 10 millones de m³ de gasoil.
El desafío será garantizar infraestructura, logística y capital humano especializado para sostener esta expansión. Según el IAPG, la magnitud del proyecto exigirá un entramado industrial competitivo, que articule a grandes operadoras con una red sólida de pymes nacionales en servicios, logística y metalmecánica.
En palabras del informe, Vaca Muerta es “una oportunidad única y un desafío mayúsculo para la industria y para el país”