La provincia de Mendoza vuelve a posicionarse en el radar internacional de inversiones mineras, en un contexto de creciente demanda mundial de cobre y minerales estratégicos vinculados a la transición energética.
Tras años de virtual paralización de la actividad metalífera, el escenario comienza a mostrar señales de reactivación institucional, normativa y empresarial que colocan nuevamente a la provincia en el mapa de análisis de grandes compañías e inversores.
La mejora en los indicadores de percepción minera a nivel internacional y la mayor previsibilidad regulatoria en Argentina han influido directamente en el interés por distritos históricamente postergados como Mendoza.
El reposicionamiento de Mendoza tiene un correlato técnico concreto: la mejora en la evaluación que surge del Annual Survey of Mining Companies elaborado por el Fraser Institute.
Este informe, considerado uno de los principales termómetros globales de clima de inversión minera, releva la opinión de ejecutivos y compañías del sector sobre distintos distritos del mundo.
Mendoza en números: qué dice exactamente el Informe Fraser

El Annual Survey of Mining Companies del Fraser Institute detalla con precisión la posición de Mendoza dentro del mapa global.
La provincia ocupa:
Puesto 56 de 68 jurisdicciones en el Índice de Atractivo para la Inversión.
Puesto 34 de 41 en el Índice de Potencial Mineral.
Puesto 55 de 68 en el Índice de Percepción de Políticas.
Si bien se trata de posiciones bajas en términos relativos, el dato estructural es otro: Mendoza vuelve a estar medida y considerada dentro del radar inversor internacional. Y eso no es menor.
Incluso la provincia se ubica por encima de otros distritos regionales que buscan desarrollar minería y que no logran siquiera ingresar con visibilidad al análisis global.